Resumen:Torres Trumbull v. Pesquera 97 DPR 338 (1969): (brief)

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Hechos

  • Un niño de 9 años le pide permiso a su madre para comprar un parche y gasolina para pegar arreglar un tubo de su bicicleta. La madre le da el permiso, le entrega $0.25 y una botella de cristal de guardar leche para que echara la gasolina. El niño fue al garaje Pesquera y le pidió a un empleado que le pegara el parche, pero éste le contestó que le podía vender el parche y la gasolina pero no pegarle el parche porque la máquina de vulcanizar estaba dañada. El niño, y un amigo, compararon el parche y la gasolina y fueron a otro garaje, el garaje Álvarez. Allí un empleado le dijo que tampoco podía pegarle el parche, pero le dio unos fósforos, un paño, y le dijo como tenía que hacerlo. El niño se va, intenta pegar el parche, provoca un fuego en el piso, resbala y cae sobre el fuego. Sufrió y tuvo que ser sometido a un “prolongado y extenso tratamiento”. Los padres del niño demandaron al garaje Pesquera y al garaje Álvarez. El tribunal le imputó a los demandados el 65% de la responsabilidad, 25% para Pesquera y 40% para Álvarez. También le imputó un 15% al menor, y un 20% a la madre. La decisión se apela.

Controversia

  1. ¿Es responsable un garaje de gasolina que le vende el combustible a un niño de nueve años si éste se incendia con él?
  2. ¿Es responsable un garaje de gasolina cuyo empleado le enseña a un niño de nueve años como utilizar fósforo y gasolina para pegar un parcho, si éste, intentando hacer lo que se le enseño, se quema?

Decisión

  1. No, es responsable un garaje de gasolina que le vende el combustible a un niño de nueve años si éste se incendia con él?
  2. No, no es responsable un garaje de gasolina cuyo empleado le enseña a un niño de nueve años como utilizar fósforo y gasolina para pegar un parcho, si éste, intentando hacer lo que se le enseño, se quema.

Fundamentos

  • “A nuestro juicio, aunque la gasolina fue venida por el empleado de Pesquera la transacción no se realizó a sabiendas o anticipando que el propio niño fuese a pegar el parche. […] El acto de vender la gasolina y el parche no fue un acto negligente. Tampoco constituyó una causa legal de las lesiones sufridas por el menor en cuestión”.
  • “Concluimos que al instruir el empleado del garaje Álvarez al menor sobre la forma de pegar el parche utilizando gasolina y fósforos, era previsible que pudiese surgir el accidente con motivo del cual el niño resultase lesionado como en efecto lo fue. No hay duda de que al inducirlo a utilizar la gasolina y los fósforos fue la causa legal de las lesiones que sufrió y que el acto del otro niño no fue una causa interventora que exime al recurrido Álvarez de responsabilidad sino que tal actuación era previsible”.
  • “Una persona no queda relevada de una causa interventora que razonablemente pudo ser prevista, ni por una que sea incidente normal del riesgo creado. Ginés v. A.A.A., 86 DPR 518 523 (1962)
  • “Hemos dicho que un niño de pocos años no se le requiere que cumpla con las normas de conducta que es razonable esperar de un adulto pero su conducta debe juzgarse por la norma de conducta que puede esperarse de un niño de similar edad, inteligencia y experiencia. Hernández v. Acosta, 64 DPR 171 (1944)”.

Comentarios

  • Se libera Pesquera de responsabilidad, se le imputa a Álvarez el 65%. No se mantiene inalterado el porciento de responsabilidad del niño y la madre.
  • Si se le impuso responsabilidad a la madre meramente por dejar al niño comparar gasolina, ¿no se le debió imputar responsabilidad a Pesquera por venderle la gasolina?. No obstante, se podría plantear que el deber de la madre para con el niño era uno de naturaleza especial, que no lo tiene que tener el garaje con cualquier menor. Sin embargo, hay quien plantea que esta idea es una forma de propiciar que la sociedad se desentienda de los niños.

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