Resumen:Ortíz Rivera v. PRTC, 162 D.P.R. 715 (2004) [brief]

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de este caso

Hechos

  • La Puerto Rico Telephone Company (PRTC) contrató a Telephone Technology Systems (TTS), Inc. para la instalación de unas léneas telefónicas en la urbanización Miraflores en Bayamón.

  • La TTS le envío una carta a los vecinos del área para avisarles de los trabajos. Por otra parte, la carta expresaba la siguiente oración: “cualquier daño a sus propiedades será respuesto por nosotros”.

  • Una vecina le reclama una compensación por los daños causados a la PRTC y a la TTS, y al éstas no contestar, los demanda. Los demandados negaron que hayan causado los daños, y levantaron la defenza de la prescripción, pues, al ser lo reclamado una acción de daños y perjuicios bajo el art. 1802, el término de prescripción era de 1 año, por lo que ya estaba prescrito.

  • El Tribunal de Primera Instancia, sin embargo, concluyó que la manifestación de voluntad de la carte estableció una obligación de naturaleza contractual, por lo que el término de prescripción no es de 1 año, sino de 15, como los contratos. Se apela.

Controversia

  • ¿Una manifestación unilateral de voluntad da lugar a una relación jurídca de naturaleza contractual?

  • ¿El término prescriptivo de una manifestación unilateral de voluntad es de 15 anños?

Decision

  • No, una manifestación unilateral de voluntad no da lugar a una relación jurídca de naturaleza contractual, pero sí genera obligaciones.

  • Sí, aunque la manifestación unilateral de voluntad no es de naturaleza contractual, el término prescriptivo es de 15 años pues, al ser una fuene autonoma de obligaciones y al no establecerse en ley un término, se debe recurrir el art. 1864 del Cód. Civil que establece un término de 15 años para las obligaciones sin término prescriptivo establecido.

Fundamentos

  • Aunque el manifestación unilateral de voluntad no está regulada por el Código Civil, el ordnamiento jurídico puertorriqueño reconoció la manifestación unilatela de voluntad como fuente de obligaciones desde el caso Ramirez Ortíz v. Gautier Benitez, 87 DPR 497, 521 (1963).

  • La razón para que tal reconocimiento es proteger la confianza que dichas declaraciones generan en las personas, “porque venir contra ellos constituiríá un ataque a la buena fé”.Ramirez Ortíz v. Gautier Benitez, supra.

  • La relación jurídica surgida de una manifestación unilateral de voluntad no es de naturaleza contractual, pues un contrato es una relación bilateral mientras que la declaración es unilateral. Por esta diferencia esencial, no se puede equiparar la declaración unilateral al contrato, sino que hay que reconocerla como una fuente de obligaciones autonoma, no regulada por el Código Civil.

  • El art. 1864 del Código Civil (31 L.P.R.A. Sec. 5294) establece que las acciones “…personales que no tengan señalado término especial de prescripción” prescribirán a los quince (15) años.

  • El Tribunal establece que los elementos necesarios para que una declaración unilateral de voluntad genere obligaciones son: “[L]a sola voluntad de la persona que pretende obligarse;”

  • El Tribunal establece que los elementos necesarios para que una declaración unilateral de voluntad genere obligaciones son:
  1. “[L]a sola voluntad de la persona que pretende obligarse;”
  2. “[Q]ue dicha persona goce de capacidad legal suficiente;”
  3. “[Q] su intención de obligarse sea clara;”
  4. “[Q]ue la obligación tenga objeto;”
  5. “[Q]ue exista certeza sobre la forma y el contenido de la declaración;”
  6. “[Q]ue surja de un acto jurídico idoneo;”
  7. “[Q]ue el contenido de la obligacion no sea contrario a la ley, la moral ni el orden público”.

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