Hechos
Un mapa de distribución electoral de distritos en Pennsylvania, hecha por la Asamblea General controlada por el Partido Republicano, es retada constitucionalmente por simpatizantes del Partido Demócrata, quienes sostienen que esta distribución incurre en la practica de “political gerrymander”, que es “dividir un área geográfica en distritos electorales, tomando patrones irregulares, para darle a un partido una injusta ventaja para diluir la fortaleza del voto de la oposición”.
Un caso de 1986, Davis v. Bandemer 478 U.S. 109 (1986), ya declaró el “political gerrymander” justiciable
Controversia
¿Fue errada la decisión de establecer el “political gerrymandering” en Bandemer justiciable a pesar de no proveerse un estándar? Si no lo fue, ¿qué estándar se debe aplicar?
Decisión
Sí, fue un error lo decidido en Bandemer. No hay estándar para el “political gerrymandering”.
Fundamentos
- Las acciones judiciales deben guiarse por estándares, por reglas.
- El precedente citado no establecía ningún estándar, y tampoco ha surgido de la discusión uno ‘judicialmente discernible y manejable”.
- Las posiciones políticas de una persona no es una categoría inmutable como las razas, lo cual hace difícil establecer una distribución estándar para algo cambiante.
- La constitución provee igual protección de la leyes a los individuos, no a los grupos sociales o políticos.
- El hecho de que los tres jueces que emitieron opiniones disidentes hayan escrito tres estándares diferentes para aplicar en estos casos, prueba de que no existe un estándar que se pueda deducir de lo provisto en la constitución
