Responsabilidad primaria y directa en Puerto Rico (pr)

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A. Padres e hijos menores

Art. 1803 (31 L.P.R.A.  sec. 5142) dice:

La obligación que impone  [el art. 1802] de este código es exigible, no sólo por los actos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder.

El padre y por muerte o incapacidad de éste, la madre, son responsables de los perjuicios causados por los hijos menores de edad que viven en su compañía.

[…]

La responsabilidad de que trata esta sección cesará cuando las personas en ella mencionadas prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.

Responsabilidad por comportamiento propio

  • La responsabilidad que el art. 1803 del Cód. Civil le impone a los padres es una de carácter primario, es decir, una en la cual los padres responden no por lo hecho por sus hijos e hijas, sino por su propia culpa o negligencia de no evitar que sus hijos cometieran tal daño. Esto lo evidencia el último párrafo citado del artículo que dice que, de probarse la diligencia, cesará la responsabilidad.

Inversión del peso de la prueba

  • El último párrafo del 1803 también es importante porque invierte el peso de la prueba. Por lo general, en las demandas es el demandante quién tiene que probar que hubo un daño a causa de la culpa o negligencia del demandado, pero en el caso de los padres son ellos, los demandados, quienes tienen que probar “que emplearon toda la diligencia” para evitar el daño.

Demandas a los hijos

  • Lo establecido en el 1803 no exime de demandas a los hijos. Estos también pueden ser demandados, pero como por lo general, éstos no tienen mucho patrimonio con el cual responder, lo más provechoso para el demandante será demandar a los padres.
  • No obstante, en el caso de que el demandante se encuentre con un menor de edad con patrimonio suficiente para compensar el daño, podrá demandar directamente a éste, o éste y a sus padres.

Comparación con responsabilidad de patronos

  • Como nota aparte, podemos ver como es el propio art. 1803 quién también establece la responsabilidad de los patronos por los daños que causen sus empleados. Sin embargo, a pesar de estar ambas responsabilidades en el mismo artículo con el mismo lenguaje, la jurisprudencia a optado por no permitir que los patronos se liberen de su responsabilidad por los actos de su patrono con la misma facilidad con la que se lo permite a los padres. En la práctica, la responsabilidad de los patronos no es una primaria como la de los padres, sino “responsabilidad vicaria“, o sea, la responsabilidad por un hecho ajeno.

¿Al padre y luego a la madre?

  • A pesar de lo que dice el propio artículo, en el sentido de que primero responde el padre, y si éste está muerto o incapacitado, la madre, tal práctica no se puede llevar acabo de esa manera porque sería un claro discrimen ilegítimo por sexo, prohibido por la sec.1 del art. 2 de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Hay que recordar que el Código Civil data de finales del siglo XIX, mientras que la constitución se adoptó mucho después, en el 1952. Al ser la constitución de mayor jerarquía y ésta prohibir el discrimen por sexo, las normas del Código que sean ilegítimamente discriminatorias o se invalidan o se interpretan de tal manera que no vaya en contra de la constitución. O, como en este caso, se ignora el discrimen y se sigue el resto de la norma.

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