El médico ebrio no culpable y las obviedades controversiales en el derecho

Una de las cosas que más peculiares me parecen del Derecho es que está lleno de normas simples que, en términos generales, no parecen causar ningún desacuerdo (hasta aburridamente obvias parecen), pero que al aplicarlo unos hechos particulares del caso entonces surgen las incomodidades y las discrepancias. El mejor ejemplo de ello es la exigencia de que exista una acción u omisión que sea la causa de un mal social a la hora de imponer responsabilidades, en lo civil, o de castigar, en el área de derecho penal. ¿Quién puede estar en desacuerdo con ello? Claro que tiene que haber un daño o un quebrantamiento de la ley, de lo contrario estaríamos hablando de castigar o responsabilizar por el mero hecho de hacerlo, e igual de claro es que la acción u omisión de una persona a quien se quiere responsabilizar tiene que ser la causa de ese daño o quebrantamiento de la ley…de nuevo, casi obviedades que se dan por sentado, no parecen ser un terreno fértil para controversia. Pero no es así.

Una historia muy diferente surge cuando se aplica la “lógica” a unos hechos particulares, sobre todo en casos muy delicados que despiertan la pasión de las personas. Un triste ejemplo de ello es la reciente noticia del médico declarado no culpable de homicidio negligente a raíz de un accidente en el que éste estaba en estado de embriaguez y chocó con un auto. Los comentarios de los lectores en las versiones cibernéticas de los principales periódicos del país se desbordan en censuras a la sentencia del Tribunal, pues les parece inconcebible que si una persona en estado de embriaguez choca con un auto y muere otra persona, no caiga el peso del sistema sobre el ebrio. Pero en este caso, al parecer, se pudo demostrar el daño (pues hubo una muerte), se pudo demostrar el acto de negligencia criminal (pues, efectivamente, estaba ebrio), pero no se estableció el tercer elemento de causa, o, en otras palabras, no se probó que la embriaguez del médico fue la que causó el accidente (aparentemente, según dictaminó el tribunal, el accidente fue causa de los actos de la otra conductora).

Aquí abajo pongo la noticia según producida por Associated Press que explica bien la cuestión de la causalidad (contrario a Primera Hora que le negó a sus lectores este esencial elemento de juicio):

Culpable médico por guiar borracho

Por AP
27 de agosto de 2009 03:00 pm

SAN JUAN- Un juez de Mayagüez encontró culpable de guiar en estado de embriaguez a un médico de 63 años, pero no de homicidio por la muerte de un joven universitario que viajaba en el otro vehículo accidentado.

La determinación causó molestia en los familiares de Juan Carlos Santana Rodríguez, un estudiante 19 años que murió luego que el vehículo en que viajaba junto a otros tres jóvenes fue impactado por el automóvil que el médico Tomás Irizarry Concepción conducía a exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol.

Tras el accidente, ocurrido hace unos cuatro años, el médico arrojó 15.8% de alcohol en la sangre.

Irizarry Concepción enfrentaba seis cargos criminales, incluyendo homicidio negligente y abandono de la escena.

“El resultado no me iba a devolver a mi hijo, pero por lo menos esperaba justicia”, expresó Carlos Santana, padre de la víctima fatal.

El abogado defensor Harry Padilla, representante legal de Irizarry Concepción, explicó que el tribunal lo que resolvió “fue una causalidad al determinar que no fue el estado de embriaguez lo que determinó la causa del accidente”.

Sin embargo, familiares de Jessica González y Jessica López, quienes resultaron heridas en el accidente, protestaron enérgicamente la determinación del juez.

A su protesta se unió Sonia Señariz, una activa militante contra los conductores ebrios y quien perdió a un hijo en un accidente con un borracho hace 25 años.

“Muchas felicidades a la familia que se puede llevar al acusado a su casa y que destapen la mejor botella de licor del mundo para celebrar este veredicto, donde ahora resulta ser que la que causó el accidente fue Jessica (López), conductora del otro vehículo”, expresó Señariz.

Padilla insistió en que el hecho de que su cliente fuera acusado de guiar en estado de embriaguez, “no quiere decir que provocó el accidente… Esa no era la causa del accidente”.

A su juicio, el mensaje que envía el juez es que “no se debe beber… pero tampoco podemos estar diciendo todos los días que cada vez que una persona en estado de embriaguez tiene un accidente es culpable”.

El fiscal José Arocho lamentó el veredicto y aseguró que probó los cargos en contra del conocido médico.

“Estamos satisfechos por el trabajo… Ahora le darán probatoria y un procedimiento de desvío (con el) que finalmente podrá tener el récord limpio”, agregó un tanto disgustado.

Los hechos se remontan al 25 de agosto del 2005 y ocurrió entre la Avenida Duscombe y la PR-2 de Mayagüez.

Lcdo. Eugenio Martínez Rodríguez (73 Posts)

Editor de PopJuris. Creó este portal cuando era estudiante de derecho como un intento de estimular la discusión sobre el derecho más allá de entre abogad@s y estudiantes de derecho. Obtuvo su Juris Doctor en la Universidad de Puerto Rico y fue admitido al ejercicio de la abogacía por el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Actualmente trabaja en la firma Borrás & Martínez.También coadministra el portal DerechoPR.org, una red social profesional para abogados y estudiantes de derecho en Puerto Rico.


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